Conferencias

CALENDARIO CONFERENCIAS

MIÉRCOLES 1 septiembre 2020

Lanzamiento del evento Apertura de Call for Posters LUNES 26 octubre – VIERNES 6 noviembre 2020
Entrega de las propuestas de posters

VIERNES 20 noviembre 2020

Inicio de ciclo de conferencias (08:00 GMT-5)

Tema:
La ciudad como bien relacional

Ponentes:

Daniele Rocchio (Universidad UTE) (08:15 GMT-5)

Mario Tancredi (Politécnico de Milán) (09:00 GMT-5)

Daniel Orellana (Universidad de Cuenca) (10:00 GMT-5)
Diego Ceresuela-Wiesmann (Universidad ETH Zurich, Suiza) (11:00 GMT-5)

Foro de Discusión (15:00 GMT-5)

SÁBADO 21 noviembre 2020

Tema:
El ambiente urbanizado, el uso del suelo, paisaje urbano y medioambiente
Ponentes:

María Augusta Hermida (Universidad de Cuenca) (8:00 GMT-5)

Ricardo da Cruz e Souza (Universidad Federal de Rio de Janeiro) (9:00 GMT-5)
Juan Manuel Palerm (Universidad de Canarias) (10:00 GMT-5)

Foro de Discusión (15:00 GMT-5)

VIERNES 27 noviembre 2020

Tema:
El espacio / objeto arquitectónico en un escenario de crisis 
Ponentes: 
Juan Carlos Dall’Asta Gutiérrez (XJTLU- Xi’An Jiaotong-Liverpool University) (08:00 GMT-5)
Débora Domingo-Calabuig(Universidad Politécnica de Valencia) (9:00 GMT-5)
Laura Lizondo (Universidad Politécnica de Valencia) (10:00 GMT-5)

Foro de Discusión (15:00 GMT-5)

SÁBADO 28 noviembre 2020

Tema:

Mismo lugar, nuevas reglas?
Carlos García Vázquez (Universidad de Sevilla) (9:00 GMT-5)

Orazio Carpenzano (Sapienza Università di Roma) (10:00 GMT-5)

 

Anuncio de ganadores de competencia de posters (12:00 GMT-5)

Cierre del evento

MIÉRCOLES 21 diciembre 2020

Publicación académica del WINAREQ 2020

La ciudad como bien relacional

Arq. Riccardo Porreca

¿Cómo la ciudad cambia con las políticas de emergencia? Y, además, ¿cómo la sociedad percibe la nueva configuración del espacio físico y virtual? ¿Cuáles son las nuevas y esenciales prioridades para el individuo y la comunidad de nuestro tiempo?

Las ciudades son un hecho social y espacial al mismo tiempo. La construcción del entorno urbano sigue dinámicas espontaneas (bottom-up) y planificadas (top-down) y genera un equilibrio cambiante que involucra hábitos y costumbres sociales vinculadas a los espacios públicos y privados elegidos por los diferentes actores. La constancia de tal equilibrio a lo largo del tiempo fortalece la codificación de hitos culturales y espaciales, así como el emerger de dinámicas y reglas urbanas colectivas e individuales basadas en la interrelación, consciente o no, entre ciudadanos. Todas estas piezas forman un escenario complejo en donde la mayoría de los actores da por hecho una buena parte de sus hábitos.

Al aparecer de un evento emergente (una catástrofe natural o antrópica, una pandemia, etc) el complejo sistema de normas, dinámicas y hábitos obliga a la población a tomar medidas extremas y a volver a pensar las reglas y decisiones. La jerarquía de las prioridades personales y grupales cambia su configuración a beneficio de lo esencial, y la sociedad re-descubre la necesidad del equilibrio entre yo y nosotros, de lo privado que necesita lo público, de lo compartido que anhela al íntimo. En fin, la población vive una renovada ocasión de experimentar la relación como medio para superar la coyuntura negativa, y convertir la colectividad en comunidad; generar un nuevo equilibrio a beneficio de las personas en su relación con la naturaleza y el entorno antrópico.

El ambiente urbanizado, uso del suelo, paisaje urbano y medioambiente.

Arq. Paola Bracchi, Arq. Marianela Cruz

New York, Milán, Bergamo, Madrid, Paris, Wuhan, Quito,….

Los eventos imprevistos y catastróficos, como las epidemias, son fenómenos que pueden determinar el futuro de una ciudad: la interacción en el espacio, así como las nuevas formas de ocupación y usos de suelo responden de manera inesperada a estos fenómenos. Si por un lado Michele Acuto Melbourne se plantea la interrogante: ¿cómo se puede prevenir una pandemia desde la planificación urbana?, por el otro el contexto coyuntural que vivimos obliga a un cambio ontológico y deontológico desde la academia que impulsa a pensar a un nuevo paradigma de la planificación y gestión urbana. ¿Cuál es la verdadera dimensión y alcance de la planificación urbana para preparar la ciudad ante una pandemia? El desafío de reordenar los elementos y variables urbanas pasa a través del uso de la nueva tecnología y de la reflexión sobre los principios del hacer ciudad: densidad, eficiencia, digitalización de lo urbano y revolución digital.

Durante la cuarentena, la tecnología, gracias al uso de los drones, nos ha permitido ver a nuestras ciudades de manera inédita: paisajes urbanos desérticos. Una condición de suspensión metafísica en la cual el hombre ha sido excluido. 

Parece que la fuerza de la naturaleza, como afirmaba Simmel en el ensayo Die Ruine, ha redimensionado la voluntad del espirito humano. Si Simmel veía la materialización del equilibrio entre estas fuerzas en la ruina arquitectónica, hoy en día estamos llamados a mover el enfoque hacia otro nivel. No únicamente arquitectónico, más bien paisajístico-ambiental. Desde un punto de vista ambiental, los procesos de globalización y de incesante neoliberalismo han llevado el mundo a una condición límite. Parece que la tierra, pedido tras pedido, ha tomado sola su revancha, obligando a un paro que muchos equiparan a una guerra en contra de un enemigo invisible. Pero a diferencia de una guerra, lo que estamos viviendo no produce ni ruinas ni escombros, como afirmaba Walter Benjamin, se trata de una potencia aniquilante, tecnológica y primitiva a la vez. Tecnología y regreso a los saberes/conocimientos primigenios (Madre-Tierra/Pachamama) parecen ser también las dos variables que considerar para pensar bajo nuevos puntos de vista el futuro de nuestras ciudades. ¿Qué integraciones entre tecnología y naturaleza para el futuro de nuestras ciudades? ¿Qué paisajes urbanos proporcionar a fin de que se encuentre un nuevo equilibrio entre la fuerza del espíritu y la fuerza de la naturaleza? ¿Cómo el paisaje va a tener un rol estructurante y no solo estético dentro de los espacios urbanos?

El espacio / objeto arquitectónico en un escenario de crisis.

Arq. Adrián Beltrán

Debido al forzoso aislamiento al que nos hemos sometido por la emergencia sanitaria mundial, así como la ineludible necesidad del ser humano de contar con programas de salud, educación, comida y refugio, el objeto arquitectónico se ve en la obligación de ser repensado, exponiendo la importancia de su flexibilidad y el cambio de la concepción de su habitual conformación espacial. Algunos ejemplos en la cotidianeidad se ven representados sobre todo en viviendas, que han tenido que transformarse en oficinas, gimnasios, escuelas, universidades, bibliotecas, guarderías, habitaciones de hospital y hasta parques. De igual manera, podemos observar cómo edificios y equipamientos urbanos han tenido que transformarse para adaptarse a las nuevas emergencias que surgen por la pandemia, vemos cómo escuelas o edificios administrativos se convierten en albergues, y centros comerciales deben ser adaptados para funcionar como morgues provisionales, volviendo esto un asunto multi-escalar.

De esta forma el espacio-objeto arquitectónico que, al verse sometido a escenarios de crisis, debe ser re observado de una manera que sobrepase la presunción de un objeto escultórico, o la exploración tangencial de la relación tradicional de sus espacios; deja de ser un elemento de consumo de la contemporaneidad y permite que la reflexión del mismo transforme su percepción. Los usuarios, los habitantes y la misma coyuntura sugieren nuevas e inesperadas demandas, mientras la academia, diseñadores y constructores tendrán que ser capaces de plasmar respuestas con renovada sensibilidad y técnica.